05 julio 2010

Resaca post-orgullo madrileño


Es lunes por la mañana y el bajón acecha por doquier. Los que se han ido este fin de semana a Madrid a celebrar el Orgullo se sienten peor que como se sentía Carmina Ordóñez dos días después del Rocío. Llevan toda la mañana físicamente en Palma pero su mente aún anda de fiesta en fiesta y de chulo en chulo. Para muchos de ellos el único consuelo es planear ya alguna escapada a Ibiza y acabar de quemar ahí las neuronas que hayan sobrevivido a Madrid.

Personalmente tengo la sensación de que este año han viajado al Orgullo menos mallorquines que nunca. La crisis aprieta y tres días de fiestón orgulloso te dejan la cuenta del banco peladísima. El sábado aquí en Palma no se notó demasiado la ausencia de clientes en los locales de ambiente en comparación con Orgullos anteriores.

Lo que toca ahora es hacer que el verano en Mallorca sea algo fantástico y dejar de lamentarse de lo desgraciaditos que somos, que guapa soy y que tipo tengo. Hagamos que cada finde y cada fiesta sea especial y no vivamos de sueños y recuerdos hasta la próxima escapada.