04 mayo 2010

FAUNA. Capítulo 3: LAS MUSCULOCAS


Las musculocas son uno de los grupos más visibles dentro del colectivo gay y no porque sean las más numerosas sino porque sirven de reclamo publicitario tanto para una sauna como para un restaurante como para anunciar una colección de pollas de porcelana de Planeta Agustini.


Ahora que se acerca el verano son muchos los gays que en el último momento acuden a los gimnasios con la intención de convertirse en una “musculosa express” y no se dan cuenta de lo equivocados que están. La musculoca no se hace en dos días, ser musculoca es algo más que el físico, es un sentimiento, mejor dicho es “EL sentimiento” porque no es que tengan muchos más. Para ellos es casi como una religión y el gimnasio es su Iglesia. Se creen la “jet set” del mariconerío patrio que es lo mismo que ver a Yola Berrocal creyendo ser VIP, ¡¡un cuadrazo!!.


Por muy guapo que seas si tienes un cuerpo escombro no se dignarán ni a darte la hora, serás para ellos como Bruce Willis en “El Sexto Sentido”. Rabian porque aquí en Palma no haya discotecas llenas de chulazos donde puedan quitarse la camiseta en la pista de baile, restregarse como perras en celo y compartir su sudor asfixiante con los demás. Es por eso que siempre que pueden viajan desesperados en invierno a Madrid y Barcelona y los veranos a Ibiza a fiestas como las de Space, Supermartxé, We, Matinee y acabar en alguna fiesta privada montada por alguna cachas ricachona que pone la casa.


Son amantes de las camisetas de lycra sin mangas o de tirantes lo más ajustadas posibles para poder marcar y enseñar hasta el último detalle de su anatomía. En esta vida para llevar camiseta de este tipo sólo se puede ser o super pacorro delincuente de la muerte o una “marimuscles” de manual.


Entre los miembros de este grupo se suele ver casi normal el hecho de tomar anabolizantes, conocidos popularmente como "ciclos". Esto lo hacen de manera calculada unos meses antes del verano para poder llegar al Orgullo en Madrid en su máximo esplendor. Si alguna vez invitas a cenar a alguno de ellos asegúrate de servir pollo a la plancha, arroz y una tortilla de claras de huevo, ese es su menú ideal combinado con los batidos proteínicos ¡¡Una pesadilla!!


Si pudiesen engendrar hijos saldrían todos hemofílicos o espabilados como la Infanta Elena dada su endogamia llevada al extremo. Confunden “musculino” con masculino y alguno se cree más macho que Chuck Norris (¡¡Viva!!) y no asumen que son mucho más parecidos a Marlene Morreau. En Mallorca los puedes encontrar aparte de en los gimnasios en DEKADANCE, LA DEMENCE, fiestas house en una “house ilegal” y exhibiéndose en verano en Es Trenc y El Mago.


Punto y aparte es el tema de sus tatuajes. Ellos creen que su cuerpo es un maravilloso lienzo el cual pueden convertir en un mural. Estrellas absurdas, dibujos étnicos, una caca pintada o su nombre escrito en arameo, cualquier cosa sirve para decorar su piel. No son conscientes que en unos años serán unas señoras mayores con unos dibujos deteriorados por las estrías y por el ajamiento de su epidermis.


La realidad de tanta crítica por parte del resto del mundo mundial se debe a la envidia pura y dura aparte de la rabia porque no se quieren ir a la cama con el común de los mortales ¿No?


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Palabra de Chemita. Amén, hermana. Donde estén mi pasta putanesca... eh que sí, cari?

Truman dijo...

suuuuper PUTAnesca

La puntillita dijo...

Buf, es un tema árduo este Chema. Es una forma de vida como otra cualquiera, sólo que con algunos efectos adversos.
Va dedicado a todas las musculocas que se hormonan. Si tienes el grandísimo honor de meter a alguna en tu cama te encuentras con dos cosas. Primero que los huevecillos son eso, huevecillos y cuando vas a echar mano no sabes sin son gónadas o quistes sebaceos. Y segundo, que si el dicho ciclo ha sido prolongado o hace mucho que se lo pinchó su aparato genital tiende a no funcionar en condiciones. Teniendo en cuenta estos dos aspectos cuando te metes en faena te encuentras un culo más apretado que los tornillos de un submarino y,... con eso te tienes que conformar.
El ano de una musculoca se termina convirtiendo en lo que Stephen Hawking ha dedicado toda su vida: un agujero negro del que NADA escapa.
Todo muy respetable, pero que nadie se llame a engaño.

La Azotea dijo...

Amen.