12 mayo 2007

CALOR Y ¿FASHION?

Por fin ha empezado de verdad de la buena a hacer calorcillo. Ya iba siendo hora de enterrar las chaquetas y algunas más que enterrarlas habría que quemarlas. Cuando empieza el buen tiempo nos animamos la vista viendo carne y eso influye en nuestro estado de ánimo. Sin duda el buen tiempo es la mejor droga que existe aunque nos ciega la vista.

El problema viene en que como dice mi madre solamente hay dos tipos de personas que son capaces de vestir tan horteras: los gays y los killakos o choricetes varios. A medida que va subiendo la temperatura va bajando nuestro orgullo, dignidad y saber estar.

Cómo son de super imposibles esas camisetas de tirantes lycrosas que no se la pondría ni una marica de Torremolinos en pleno Freedom. O lo ridículo que va ese señor (por llamarle algo) de 40 años con una camiseta de rejilla de Ovlas que parece una red para pescar truchas en el río Sil. Y esas camisetas con mensajitos zafios en plan DE PUTA MADRE ó TE LA COMO 69 ó ¿es necesario seguir?. No hay que olvidar que ser gay y mamarracha no es sinónimo. Además si se esta ropa se la pone un super chulazo al menos tiene media disculpa pero con el cuerpo de escombro que tenemos la mayoría la verdad es que ni para Carnavales tiene perdón.

Camisas con transparencias, encajes varios y gasas sin remedio déjalas en la puerta de algún puticlub o casa de chaperos que buen uso le darán seguro pero hazte y haznos un favor: NO TE LAS PONGAS, Esos estampados veraniegos que parecen como los de las camisas de los yayos de la película “Cocoon” producen pesadillas, ojos irritados, dolor de cabeza y nauseas.

Por no empezar por esos pantalones de talle bajo que llevan las niñatas fromblackcatdancingfloor y que a la mínima se les ve la hucha del Domund o peor aún, el tanga requetemetido por el ojal. Cari, los pantalones blancos de lino pal verano no se llevan ni en los desfiles Ad Lib de Ibiza, ese rollo ibicenca trasnochada a lo Pocholo o Fabrizzio déjalo a los profesionales del horterismo y es que no hay nada peor que no ser ni hortera, simplemente aspirante a serlo.

Acabando por los pies llegan las tan manidas sandalias que tanto sirven para ir a mamarla por las dunas de Es Trenc como para ir a la boda de tu prima Rosi de Son Oliva y es que donde se pongan los pies bien fresquitos… Por cierto, existe la pedicura para hombres. ¡Qué asco da ver esas uñas como garras de gavilán, que están ya ennegrecidas y super cascadas! O esos callos endurecidos que no se reblandecerían ni echándolos en el cocido de tu madre.

¿Quién dijo que los gays tenemos buen gusto? Continuará…

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No lo podias haber explicado mejor

Anónimo dijo...

porrrrrrrrrrr mala suerte de esas hay muchas.......y encima van de buenorrasssssssssss

Anónimo dijo...

marikon el ultimo...............

Truman dijo...

Quien más y quien menos hemos pasado etapas en nuestra vida estilisticamente hablando olvidables. Etapas que querríamos borrar, lo bueno es que ahora con mi cámara todo queda grabado y nada se podrá negar de aquí a unos años...ja ja ja

Anónimo dijo...

Lo que más me gusta son tus blogs con las dietas de las cenas de BBen amics, donde por cierto, deben abundar estilismos de primera ley.
Ternera con guarnición, pollo a la jardinera, empedrado de arroz, flan casero o pijama.