30 enero 2009

PALMA ES MUY PEQUEÑA

En pleno 2009 con una Ley de Matrimonio Homosexual que equipara en derechos y en deberes a las parejas del mismo sexo las desigualdades en la sociedad siguen siendo abismales. Muchos gays temen que se conozca su condición en el entorno familiar, laboral o hasta en el de los propios amigos. Iguales ante la ley pero no ante el círculo en el que se mueven, a veces un círculo vicioso y enviciado.

La homofobia latente durante tantos siglos no la borra ninguna ley de un plumazo. A esto hay que añadir el factor de que Palma sea una ciudad en la que todos nos conocemos y la angustia y el miedo a salir del armario es mucho mayor que no en ciudades como Madrid o Barcelona. Chicos que por la noche se conocen en un bar o discoteca de ambiente gay es posible que entre semana se crucen por la calle sin saludarse en plan Andrés Burguera y Chonchi Alonso ¿O era Tronchi? ¿O Conchi? ¿O Lonchi? ¡Bueno! Como Barbara Rey y Ángel Cristo

El miedo provoca más inseguridad emocional, ansiedad, que haya menos locales de ambiente por miedo a ser visto en uno de ellos y ahora encima con la crisis las ganas de complicarse la vida se reduce de manera progresiva. Ahora si que podremos llamarnos locas, locazas y locuelas. Si añadimos el hecho que desde el Govern Balear, Consell Insular de Mallorca y Ajuntament de Palma gobernados los tres por el “Pacte de Progrès” no se están cumpliendo las promesas hechas durante la campaña para ayudar a normalizar el hecho homosexual el resultado es catastrófico.

Afortunadamente esto va cambiando pero al ritmo mallorquín de “poc a poc” y mientras van pasando los años en los que se echan muchas vidas a perder viviendo una doble identidad y una vida esquizofrénica digna de “Alguien sobrevoló el nido del cuco“. Es trabajo de todos ayudar a normalizar este hecho e intentar hacer la vida de todos un poco mejor. Y eso por no hablar de los pueblos ¡Pfffffffff!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

visita tuenti;
Palma colorín

Anónimo dijo...

Si al final tendremos razón lo que huimos de Mallorca. Ya se dice que huir no es la mejor solución, o no es la más correcta. Pero, ¿Después de todo lo que acabas de decir?...Por supuesto. Yo me fui de Palma, perdí algunas cosas, pero en comparación de las tantisimas que he ganado, no es nada. Espero que mi testimonio sirva de algo xD

Anónimo dijo...

Me parece una visión muy catastrófica de la realidad por tu parte, Chema.
No nos vamos a lanzar al exilio por una vena de pesimismo y por cobardía, dos típicos souvenirs de Mallorca.
Yo myself, he vivido fuera durante largas temporadas, pero movido por el interés de conocer diferentes estilos de vida y otras culturas. Las maricas isleñas se van a Madrid o Barcelona por el mariconeo y cancaneo que no abunda tanto por aquí, y no por el leitmotiv de conocer mundo. Existen ciudades como San Francisco, Londres, Nueva York, Amsterdam, Berlín con una consagrada escena gay y un estilo de vida moderno y desenfadado. Pero no, todas de cabeza a Madrid, sobre todo, y a Barcelona, porque eso de salir al extranjero les causa pavor o se queda fuera de su mediocre escala de valores. En realidad, son todas tan catetas como las homosexualas que hacen dobletes en su vida.
Eso es lo que sobra en Mallorca: Catetismo ilustrado y falta de ambición y superación.

P.S: Recién me he instalado en la isla para quedarme, y veo que todo en general ha mejorado muchísimo.

Xisco Fernandez dijo...

La homofobia muchas veces somos nosotros la que la creamos. Yo estoy fuera del armario, casado y en proceso de adopcion y no me siento ni mas ni menos que un heterosexual. El ejemplo lo hemos de dar desde dentro. Que asi sea

Francisco Fernandez dijo...

os invito a ver harvei Milk!!! Luego ya hablamos