14 noviembre 2009

Cómo ser un gay modelo

Sesudos estudios sin la más mínima fiabilidad afirman que los gays ganamos más dinero que nadie, somos licenciados y hemos estudiado los masters más inverosímiles aparte de ser más guapos que Jon Kortajarena. Nada más lejos de la realidad, basta con dar una vuelta por Gomila cualquier fin de semana para darse cuenta de que somos más o menos igual que todo hijo de vecino.


Ya me gustaría a mí ganar más de 60.000 euros al año, vestir de Prada, usar cremitas de Sisheido, viajar al Mardi Gras de Sidney, conducir un Audi TT y vivir en un loft de 110 metros cuadrados pero he de conformarme con ser algo más que mileurista, vestir con los saldos de Zara, untarme con potingues de Mercadona, viajar poco y en “low cost”, conducir un Fiat Panda y vivir con mi madre y es que madre no hay más que una.


Lo de ser guapo depende de dos factores: la genética y los gustos, que para eso están los colores…y los sabores. He decidido apuntarme al gimnasio para intentar paliar los efectos de la edad y del peso, espero que no sea demasiado tarde. Si lo intento al menos podré dormir con la conciencia tranquila y sentirme casi tan buen gay como las musculocas que parecen una mezcla entre Carmen de Mairena y Arnold Schwarzenegger. Además el gym es un perfecto club social para conocer gente y explayar la mente. El problema es cuando luego contrarrestas sus efectos comiendo compulsivamente y haciendo botellón con los amigotes antes de entrar a la discoteca prontito y así aprovechar el 2 x 1.


Igualmente para ser un gay de libro hay que tener mucha chispa y ser el rey de la comedia en cualquier reunión social. Si no haces un chiste o dices un chascarrillo a tiempo es posible que no te aprueben en sociedad. Todo el mundo espera que seas divertido y ocurrente. Se te permite el humor corrosivo y el sarcasmo y tú sois primos hermanos. Aprende de Boris Izaguirre, Madó Pereta o Jorge Cadaval (Los Morancos), ¿Qué sería de ellos sin ese sentido del humor tan inteligente y puntilloso? Asimismo parece obligatorio ser culto y refinado. Cuando estés en plena conversación recuerda citar a algún famoso pensador como Baudelaire, Gore Vidal o Ramoncín. Lleva siempre un libro encima aunque sea uno de recetas de Arguiñano y no te olvides de masticar con la boca cerrada.


Aquí en Mallorca el tema de ser rico es un poco más complicado excepto si pretendes vivir de la política. Por muy gay que seas el mileurismo te afecta igual que al más macho. Aún teniendo casi tantos títulos académicos como nobiliarios tiene la Duquesa de Alba empiezas de becario hasta para trabajar en un burger o de dependiente en el antiguo Tiburón. Cuando sales de marcha le das más al botellón que Massiel…le da a lo de bailar de boda en boda. Y teniendo 40 años vives aún con tus padres y no tanto por lo muchísimo que les quieres tú a ellos si no por lo mucho que te quieren ellos a ti.


En definitiva no hay tanta diferencia entre un hetero y un gay. Ni uno ni el otro me hacen ni puñetero caso.


5 comentarios:

Action Man dijo...

SI SI SI, ME ENCANTA COMO ESCRIBES CHEMA
CUANTA RAZON EN TUS LINEAS HIJO!

KISSS

Anónimo dijo...

jejeje

Anónimo dijo...

jejeje

Decir que soy un fiel seguidor de tu blog, y te felicito por lo que haces, sigue así ;)

Anónimo dijo...

muy interesante este articulo.

Andres Jarit dijo...

Me ha gustado, nada mas lejos de la realidad y sigues teniendo un buen palique.

Un beso