07 septiembre 2010

Septiembre


Que duro es ponerte a escribir un lunes por la mañana y ya con la mente puesta en el otoño que está a punto de entrar en nuestras vidas. Para algunos es complicado o casi imposible no sentirse “depre” aunque para muchos esto no es excusa ya que ni en verano es que sean la “alegría de la huerta”

Después de un verano bebiendo más que el profesor Neira y comiendo más que Ana Rosa en Sotogrande llega el momento de volver al gimnasio aunque visto lo visto no sirva de mucho. Si veis que no perdéis kilos no os preocupéis porque os podéis dejar la barba (como he hecho yo) y decís que ahora sois osos…o lesbianas.

Uno de los grandes cánceres del otoño-invierno en el ambiente LGTB palmesano son aquellas personas cuya única obsesión es escaparse finde si y finde también a Madrid o Barcelona y es que si cuando se van los guiris ya nos quedamos pocos peor aún si encima nos dedicamos nosotros mismos a abandonar el barco por sistema como las ratas y encima criticando a los que se quedan en Palma.

A riesgo de que vuelvan a echarse encima de mí (como el año pasado) me veo en la obligación de advertir y animar a los lectores para que antes de que sea tarde se echen un novio para tener hasta el verano que viene y es que el otoño-invierno es muy largo y un novio abriga más que una manta zamorana y al menos te aseguras algún kiki a la semana evitando así que te salgan telarañas o acabar de calentón en algún chat o cuarto oscuro con un señor que podría ser tu madre.

Y como dice un amigo en su Facebook: ¿Qué va a hacer toda esta gente que ha pasado el verano viviendo por, para y en la playa? ¿A qué se dedican cuando hace frío? ¿Qué hacen en su tiempo libre? ¿Hay alguno soltero y guapo para mí?...¡¡Ups, perdón!!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buscar pareja para cuando llega el frío me recuerda a apuntarse al paro hasta que llegue de nuevo el verano para trabajar, es decir, algo precario y estacional.

El único cáncer en el ambiente LGTBP (la "p" no es de puterío, sino de pansexuales) es la obsesión por tener sexo anónimo para apaciguar inútilmente la angustia interior, ya sea en Mallorca, en Madrid o en Barcelona. Los que buscan cada semana una persona diferente para mantener relaciones sexuales, necesitan una terapia para desengancharse de ese ritmo falto por completo de afectividad.

El título de gay-mallorca le queda grande a este blog.

Anónimo dijo...

No podría estar más de acuerdo en todo lo que ha comentado Anónimo 1.