01 abril 2011

Amigas del maquillaje ajeno



Llevo unos días indignadísimo con los amigos beautiful de lo ajeno. El otro día acudí invitado a una fiesta privada super selecta, super gay y super divina de la muerte. Había un gran buffete de selectos manjares aunque mi operación trikini me impidió ponerme como una cerda tal como mi YO más primitivo deseaba. No faltó bebida en toda la noche aunque con mi rollo de Abstemia Martínez acabé por beberme toda la Coca Cola y me puse como una gocha a burbujas y cuando me quise dar cuenta la cola no era light ni zero ¡¡¡Aaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrggggghhhhhhh!!!.


Nos los pasamos estupendamente bailando y haciendo las mamarrachas con una selección de música que ni DJ Chico Malo. Al ser una fiesta privada no me preocupé demasiado de mi chaqueta monísisisisisisima de sky, por si no lo sabéis os aviso de que el sky es el nuevo cuero en NY, París, Milán y Caimari. La fiesta estaba repleta de gente guapa, unos chulazos de escándalo, unos niñatos que quitaban el hipo y algo más, unas chicas monísimas y más pintadas que una pinacoteca. Me sentía alguien importante.


Pues cuál fue mi sorpresa cuando al llegar a casa me doy cuenta de que me han mangado de mi chaqueta un tubo de maquillaje antiojeras supermegacaro de Lancome que me costó un potosí y me birlaron también una muestra de colonia de Hugo Boss tope de chic. Al principio sentí una indignación que no me dejaba pensar y con el paso de los minutos se fue convirtiendo en preocupación. Si ya no podemos ir tranquilos a las fiestas VIP ¿Qué nos queda?


Porque yo entiendo que si te metes en un after con camellas, chaperas y mafias albano-kosovares al final te pueden robar la chaqueta y de paso te peguen una palicita por absurda pero jamás en una fiesta en la que conoces a todo el mundo y a los que no conoces te encantaría hacerlo. Una fiesta con lo mejorcito de cada casa y de cada cama. ¿Y ahora qué hago yo con estas ojeras con las que parezco Fétido de la familia Addams?


Y lo que es peor...los daños morales que me han causado. Tengo un trauma difícil de superar. Ahora cuando veo chulazos y gente super fashion siento verdadero pánico de que no me desvalijen y me violen uno detrás de otro y en fila india y haciendo un "gang bang" estupendísimo. Lo que menos entiendo es que no se llevasen enterita mi chaqueta divina de sky cuando es lo más de lo más fashion y trenddy...A lo mejor sobrevaloro a mi chaqueta pero es mía y la quiero tal como es.


Un aviso: Amigas cuidad vuestro maquillaje cuando vayáis a un evento porque hay una banda organizada de ladronas de lipsticks, glitters, sombra de ojos, eyeliners y perfiladores de labios. ¡¡Hay que ser divina para robar maquillaje!! ¡¡Que hijas de puta!!


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Por favor chema!!!!
Creo que es lo mejor que he leido en toda la semana, siento su desgracia pero he reido sin poder evitarlo TODO el post.
Y luego hay quien tiene huevos a criticarte? ¿No ven que te ries hasta de ti y tus degracias?

Oh dios, tienes que escribir mucho mas amenudo, nunca me parece suficiente, me encanta!
J.

Manu dijo...

¡¡¡como me he reido!!! jaaaa que bueno!! un bs y para otra ya sabes!!!

Anónimo dijo...

Chema por Dios, lo pierdes todo !! No dejes nada en los bolsillos nunca mas, llevalo en el bolso super divino de la muerte.
JAG

Anónimo dijo...

YO TE LO ROBÉ
Y TAN PACHA ME QUEDÉ

Cleptomy Hurtado dijo...

Las invitaciones hicieron su efecto y no dejaban de traer caras nuevas llenas de falso asombro de bienvenida, como marca el protocolo. Las más fulanas se arriesgaron en ir embutidas en extraños atuendos y altísimos tacones como reclamo ortopédico para sentirse deseadas, pero en escote, silicona y veneno no me ganaba nadie. El event llevaba media hora y ya estaba podrido de las más selectas (y demasiado conocidas) máscaras de la noche, los grupos de gente eran en realidad tristes bodegones vivientes, naturalezas muertas desde hacía tiempo. Tres de ellas, de las más absurdas, brindando con Cinzano y Cola, sin poder parar de gesticular sonrisas con cierto escarnio, como un viejo tic, mientras se apuñalaban con la mirada, iban a ser mi objetivo. Con los besos al aire de bienvenida les introduje en una conversación nauseabundamente frívola y, una vez ganada su confianza, las dejé con la miel en los labios alegando necesitar una copa más. En el momento en que aparecieron de la nada dos go-go's ataviados exclusivamente con sendos cockrings de pedrería y plumón y aplaudidos y deseados por las más sedientas, me puse los guantes de blonda e introduje mi mano en un bolsillo cálido y lleno de promesas. Ya había atesorado un gloss de Helena Rubistein, una barra labial de Clinique, una sombra de ojos que en realidad era otro tipo de polvos y ahora me hacía con un antiojeras de Lancôme. La noche no había hecho más que comenzar y ya había tenido cuatro orgasmos.

Anónimo dijo...

Vaya par... sois unas amaneradas verbales y lo sabeis ¡estais enfermas! XD

Anónimo dijo...

menuda parrafada