15 junio 2012

Cartel ORGULLO 2012 con todos los colaboradores y barras


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que sólo haya un local de Gomila apoyando el Orgullo 2012 es penoso. Los negocios gais de esa zona no saben diferenciar entre ocio nocturno de fin de semana con un evento de una noche muy determinada y particular como el Orgullo Gay. Hay mucho de creerse el epicentro en Joan Miró y como están las cosas lo único que es positivo es arrimar el hombro a proyectos gais en Palma. Quizás tengan miedo de que la gente vaya a cambiar Gomila por Santa Catalina, después de una noche. Como dije hace unos días, conmigo lo han conseguido boicoteando a esas empresas que sólo miran sus intereses sin ver un interés general del colectivo. Si sólo miran y les vale su recaudación de la caja, yo también miraré donde saco mi dinero.

Arriba el Orgullo 2012 le pese a quien le pese y lo ignore quien lo ignore. Y un merecido aplauso a todos los colaboradores, sin que me vincule a ninguno de ellos de forma especial.

Llorenç.

Anónimo dijo...

No voy a poner mas veces lo de un truño porque no lo publicas...pero aun asi me lo sigue pareciendo.

Anónimo dijo...

Desde siempre he dicho que Sta. Catalina será el nuevo barrio gay de Palma, sino tiempo al tiempo
Besos LGTB

Anónimo dijo...

Es normal un local es un negocio y yo no pondría dinero en una fiesta que se hace lejos de mi fuente de ingresos, que patrocina otro local que será el que se lleva el gato al agua.

La moral en temas de negocios queda muy abajo en la pirámide de las prioridades

Anónimo dijo...

¿Llorenç, y has preguntado si a estos locales les han ofrecido participar?
Porque los pocos participantes han tenido que ir directamente a interesarse, sino ni se enteran, sí habían pasado por todos los locales de Santa Catalina a ofrecer las barras.

Anónimo dijo...

Que los negocios muevan el culo por sus intereses y por su visibilidad y publicidad en el Orgullo no es un problema público. Gomila está enquistada en sí misma, empezando por los propios negocios y seguido por el Ajuntament que ya no le interesa seguir promocionando el barrio como zona de ocio por los inconvenientes especulativos que genera.

Queda demostrada la repercusión de los negocios LGTB de Gomila cuando el orgullo se ha celebrado en su zona. Peros y contras se encuentran hasta debajo de las piedras.

Que una ciudad tenga un Orgullo Gay y se intente consolidar año tras año vale mucho más que la falta de moralidad de los negocios. Lo que sobra es el divinismo y creerse por encima de las circunstancias. La falta de buen rollo pasa factura, de momento la mediocridad del ambiente de Joan Miró es un hecho, algo que olvidaré en seguida cuando disfrute de la noche de San Juan en sa Faixina.

Llorenç.