03 marzo 2013

Los recortes se cargarán la especie humana

Y no los matrimonios homosexuales como ha afirmado el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Concretamente la perla que en esta ocasión ha hecho saltar las alarmas de las redes sociales, entre otros, ha sido esta: “Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio (entre homosexuales) no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”. 
 
¡Venga ya! Cuéntenos cualquier ‘milonga’ Señor Ministro para convencernos del porque su Gobierno no tolera los matrimonios del mismo sexo, pero no nos tome por imbéciles. ¿O acaso pretende usted que nos creamos que el PP no acepta los matrimonios entre homosexuales por cuestiones científicas y de supervivencia de la especie?

De sus palabras emana un tufo homófobo que ‘tira pa tras’ y deja claro que para usted, que representa al Gobierno, hay ciudadanos de primera y de segunda. Los que merecen una protección especial porque garantizan la especie y los que no porque no son capaces de procrear y, por lo tanto, asegurar la supervivencia de la raza humana.

Señor Ministro, permítame que le diga que a este paso no tendrá que preocuparse más del tema. ¿Sabe por qué? Pues porque a este paso los jóvenes no podrán casarse. Ni con personas de distinto ni del mismo sexo. ¿Sabe por qué? Pues porque no hay trabajo. Y si no hay trabajo no hay dinero. Y si no hay dinero no hay para pagar una boda. Y si no hay boda, en muchos casos, no hay hijos. Y en aquellos en los que la boda no es un impedimento para procrear tampoco hay descendencia. ¿Sabe por qué? Pues porque no hay trabajo. Y si no hay trabajo no hay dinero. Y si no hay dinero no hay con qué alimentar a esa especie por la que usted está tan preocupado… y así podríamos seguir un buen rato…

Señor Ministro, ¿sabe lo que sí hay? Impuestos. Los de antes y unos cuantos nuevos. ¿Y sabe qué más hay? Muchísima gente en la cola del paro. Hasta un tal Bárcenas. Fijo que le suena.

Así que, Señor Ministro, hágame caso. No se preocupe tanto por temas científicos y, parafraseando a un compañero suyo, “menos boquilla y más trabajar” que hay 6 millones de personas en el paro. Sí, homosexuales también Señor Ministro.
(artículo de Beatriz Diez Mayans publicado en www.ciutat.es)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ni los curas ni las monjas procrean y ahí están, casados con la Iglesia

Anónimo dijo...

Hola, soy Kefrem Nguenga, antes Pantera de Triana, ahora Negra Tacones, la primera transformista subsahariana que quiere dejar la marca España muy alta. Después de meses de esfuerzo ensayando, os presento un espectáculo Typical Spanish único que quita el sentido: el afroflamencopornoshow.

Mis influencias se remontan a cuando era joven y escuchaba en mi país de orígen los casetes de las estrellas del flamenco y las tonadilleras de la copla española, y empezaba a hacer giros con mi imaginaria bata de cola.

Pues bien, ahora, enfundada en trajes de sevillana rojos de corte de sirena, rindo tributo a las más grandes. A veces dejo de hacer play-black y mi acento exótico le aporta un nuevo aire a los temas musicales. Tengo un arte que no se puede aguantar. Luego doy paso a una pieza flamenca donde me muevo y me quedo rígida como una diosa de ébano envuelta en faralaes. Según entendidos, debo de tener algo de sangre gitana por las venas porque soy una artista de los pies a la cabeza, te lo dice Negra Tacones.

Mientras dura el zapateado, voy haciendo un striptease sensual. Aquí radica la innovación de mis espectáculos. Y al final acabo siendo la Niña del Cockring, me quedo sólo con los zapatos de lunares y uno de los aros del juego de pendientes haciendo su función erótica. Aquí es donde mis raíces toman mayor relevancia, dejando la marca África por todo lo alto.

Si oyes por ahí afroflamencopornoshow, recuerda que la pionera fue Negra Tacones, la drag-flamenca de color más grande de todos los tiempos.

Anónimo dijo...

Persanas que no creen en la igualdad metecen no dedicarse a la política. Ministro, DIMISIÓN.