09 septiembre 2010

El VIH, fuera de control entre los gays (El Mundo)

Descontrolada. Así definen los investigadores del Instituto de Salud Pública francés el estado de la epidemia de sida en los hombres que tienen relaciones homosexuales (HSH). Mientras que en otros grupos, el número de nuevas infecciones por VIH ha disminuido entre 2003 y 2008, en el colectivo de los varones que se acuestan entre sí no sólo no ha descendido sino que ha ido en aumento, según un análisis que publica la revista 'The Lancet Infectious Diseases' .

De los 6.940 nuevos diagnósticos de VIH que se contabilizaron en Francia en 2008 -frente a los 8.930 que hubo en 2003-, un 48% se dio en el colectivo de los HSH. "La transmisión sexual del virus está fuera de control entre estos varones", reconoce la autora del análisis que evalúa la situación de la epidemia de sida en Francia.

El porcentaje de infecciones en este grupo de personas es "alarmantemente alto", reconoce Robert Hogg, del Centro de VIH British Colombia de Vancúver (Canadá), que firma un editorial sobre el tema. Y es más preocupante aún cuando se compara con el de los usuarios de drogas por vía intravenosa, que acapararon sólo el 1% de los nuevos casos.

La situación de Francia no dista mucho de la de otros países. En España, uno de cada tres diagnósticos por VIH se da en hombres con relaciones homosexuales, mientras que en EEUU esta población se lleva la mitad de los diagnósticos.

El análisis apunta "al aumento del sexo anal sin protección y al incremento del número de parejas sexuales" como una posible explicación para justificar la expansión del virus en estos varones. "El incremento de la sífilis y de otras enfermedades venéreas también están jugando su papel", indican.

Sea como sea, los especialistas coinciden en la necesidad de establecer nuevas estrategias que se dirijan específicamente a este grupo, dado que las alternativas actuales no están teniendo éxito.

Junto a los HSH, la otra población más vulnerable al virus es la inmigrante, especialmente las mujeres. Los datos franceses revelan que el 23% de todas las infecciones corresponde a ciudadanos que no son franceses y, especialmente, a personas del África Subsahariana.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que es evidente es que en el sexo entre hombres, la prevención no sólo pasa por promocionar el preservativo. Hay todo un estadio emocional muy deteriorado cuando se practica sexo con diferentes personas dentro de una promiscuidad en las relaciones homosexuales.

Hay quien piensa que ser gay significa ir los lunes a un bar, los martes quedar por el chat, los miércoles a una sauna, los jueves ligar en unos aseos públicos, los viernes tirar de agenda, los sábados a un cuarto oscuro y los domingos a un lugar de cruising al aire libre. Las asociaciones que tratan enfermedades de transmisión sexual no pueden hacer de "mamporreros" más de la cuenta con el tema del preservativo, porque el problema no pasa por cómo se coloca un condón, sino en la necesidad de utilizarlo y la autoestima que implica ese uso. Aún así, vuelvo a insistir que el problema no se ataja sólo con la prevención mediante el preservativo, sino en cambiar de hábitos obsesivos y compulsivos en torno a un sexo mecánico y completamente vacío tras su ejecución.

Habrá quien piense "¿Y cómo lo hacemos para relacionarnos?". Las relaciones sexuales entre hombres deberían desvincularse del descontrol de ambientes LGTBP y vivirse de una forma más normalizada e íntima en pareja. Ahora bien, para estar en pareja hay que empezar por quererse y aceptarse uno/a mismo/a para poder abarcar una afectividad común más allá de unos cuantos meses de relación transitoria. La gran mayoría de las personas LGTBP necesitan reconstruir su yo y fortalecer su autoestima. El ambiente está plagado de gente que se ve imposibilitada en mantener relaciones de pareja, aunque sueñen en voz alta con tenerlas, y ante esa soledad se relacionan con similares en espacios frívolos o sórdidos (dependiendo de lo que se busque en ese momento).

Está completamente desaconsejado mantener relaciones homosexuales promiscuas durante una etapa de depresión o decaimiento emocional, ya que se acentúa más la tendencia a esa compulsividad sexual (lo que muchos llaman comunmente "vicio" y "morbo"). Y de ahí a que se deje de usar preservativo (probablemente bajo efectos del alcohol y/o drogas o simplemente guiados por este estado depresivo de angustia) sólo hay un paso. El comportamiento (también el sexual) en el ambiente está demasiado estandarizado y esa aparente normalidad (mal de muchos, consuelo de tontos) no es un ejemplo a seguir. La homofobia deja muchas secuelas y cierto sector del ambiente LGTBP sigue sacándole beneficio económico. Es decir, menos copas y más terapia; o combinarlo hasta comprender ambos conceptos.

El cuarto oscuro sigue siendo la antítesis de sentirse orgulloso de ser homosexual y uno de los focos de atracción de seropositivos que mantienen prácticas sexuales de riesgo al estar a oscuras.

Dicho esto, creo que no tengo que añadir mucho más en este blog. Suerte a todos en vuestros objetivos y cuidaros ya que nadie lo hará por vosotros.