20 noviembre 2010

La crónica de Margarita (Ama de casa, católica y muy decente)


Me quedo muerta al lado de la chimenea, y no es por el monóxido que despiden las maderas crepitantes si no por las múltiples noticias que salen a raíz de una denuncia de mujeres en exclusión social hacia el gerente del servicio que las acoge, Alberto H.P. Parece que la tortilla se invierte y ese gerente acabará en la exclusión social de una celda, o dada la moda actual de la justicia, realizando 120 horas de trabajos a la comunidad, de forma gratuita, unas pocas horas menos de las que han realizado las trabajadoras del servicio y asalariadas suyas, vamos que 20.000 euros a repartir entre otras cinco en casi cinco meses, ¡ como está la crisis!

Para que luego se quejen en un comunicado que no llegan las ayudas estatales… casi 100.000 euritos, joe, casi por la mitad de dinero las incluyo en mi casa de campo en Logroño, y ahí les enseño yo talleres prelaborales de corte y confección, cocina, buenas formas y cristianismo práctico… además de llevármelas a misa de domingo para casarlas con un buen solterón de la campiña…si lo se le presento el proyecto a los técnicos del Govern, o del IMAS, o del IBDONA, y a sus señoras gerentas, ya verías tu si no consigue una la adjudicación del proyecto, y de paso me pongo la casa con mayordomo, señorita de plancha, cocina, de la compra y una correturnos y luego pues no las pago en cinco meses, total, “las ayudas no llegan”

“Las ayudas no llegan” esa será la segunda gran excusa de esta época para echar balones fuera, (después de la de “estamos en crisis”, que les funciona hasta a las farmacéuticas, oiga, que si ya no ganan ellas en estos tiempos con las patentes de los antidepresivos, ¡digame quien gana! ¡Ojala una fuera la viuda de Glaxo SmithKline! ¡ Que me toque la patente del Orfidal en vez del Gordo de Navidad!

Fíjese que se usa para explotar trabajadoras y dar malos tratos a las mujeres que en su día los recibieron, vaya misoginia nena, una sale de Guatemala, y se mete en Guatepeor, que den un premio a la sagacidad a los inspectores y técnicos que adjudicaron ese dinero, yo les diría desde mi sofá de sky, que revisasen curriculums de gerentes, habilidades en entrevistas, antecedentes penales, antecedentes de otros hechos similares… Pero claro, las ayudas no llegan, y esos “maltratos” son invenciones, ¡ quien va a creer a unas mujeres en exclusión social! ¿no? ¡Que gran excusa oiga!

Bueno señoras y señores, les dejo en medio de esta ola de frío mientras una se va a ver las películas de Harry Potter, que no va a ir al cine con sus hijas sin saber nada de la saga más taquillero-infantil de esta época de antidepresivos. A sí que un beso para las abogadas del CGT, que hagan algo además de figurar en los medios y defiendan esos derechos, y que las instituciones remienden lo que en su día concedieron y asuman responsabilidades que para eso se encargan de adjudicar los dineros públicos, mientras tanto, las cunetas de las carreteras lucirán más desbrozadas de cardos gracias a la acción de Alberto.H.P.

MUA

2 comentarios:

Pancho Villa (Ex-socio de la FEGAIB... sólo me tenían a mi de socio...) dijo...

Qué gran artículo! ¿Es tuyo, Chema?

Aire nuevo al blog!
Muy bien.

Truman dijo...

No es mío, es de una amiga que espero que colabore con más frecuencia.

Bsos