08 noviembre 2011

La que se avecina...


Después de ver empezar el debate de ayer lo que me quedó claro es que España está muy tocada, tenemos los peores políticos posibles y que el futuro LGTB sigue en el aire. Con el PSOE en el Gobierno los gays nos hemos convertido en privilegiados y en un referente en el mundo entero aunque a la vez que se igualaban nuestros derechos nuestros bolsillos han ido sufriendo la peor crisis que se recuerda y cada vez ha aumentado el número de gays y lesbianas apuntados a las listas del paro. Iguales en derechos e iguales en estar jodidos.

Con Rajoy de futuro presidente el futuro LGTB es más incierto que nunca. El candidato del PP es incapaz de mojarse y rehuye la respuesta diciendo que todo depende del veredicto que emita el Tribunal Constitucional ante el recurso presentado por el mismo PP a la Ley de Matrimonio Homosexual. En un acto de falsedad y cobardía el candidato Rajoy dice que "sólo" tienen intención de cambiar el nombre de MATRIMONIO por cualquier otra denominación. Nada más lejos de la realidad pues la intención del recurso, entre otras es que gays y lesbianas no puedan adoptar como cualquier otra pareja. Por un lado el candidato Rajoy no quiere crispar a su electorado más católico y retrógrado y por otro lado no quiere aparecer como el candidato de la derecha más cavernícola ante su electorado más centrado y al final por querer quedar bien con todos no queda bien con nadie aunque viendo las encuestas seguramente esto ahora mismo le importa un pito.

Como dijo Unamuno: ¡¡Me duele España!!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo prioritario es la situación económica y el empleo. A mi una boda gay no me paga la hipoteca, ni el coche, ni me da de comer.
¿Vais a comer diariamente yendo de banquetes de bodas?

Anónimo dijo...

Claro que hay que tener en cuenta que la economía y el desempleo son un gran problema, por supuesto.
Y claro que no es cuestión de boda sí - boda no, hay que mirar un poco más allá.

Que ambos partidos quieren salir-sacarnos de esta crisis global es evidente, y cada uno a su manera. Pero ahora bien, que una politica transnochada tire por tierra años de lucha del colectivo y reabra y avive mentalidades anticuadas sería un paso atrás para todos, que podría llevar de nuevo a discriminación (más visible que la actual) de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales para acceder a un puesto de trabajo digno, a comer en un restaurante determinado, a pasear su amor con libertad, etc. en definitiva, a expresarnos libremente.

Por desgracia poco se puede esperar de un gay que pasea por este mundo con una doble vida. Una pública y otra armarizada, y que prefiere ocultar sus verdaderos sentimientos a sus votantes, cuando en Madrid es un secreto a voces.

Pues bien, lo siento mucho por todos aquellos que consideran algo prescindible el matrimonio homosexual en la actitud de un partido liberal democrático y de centro (ejem), pero con esta rueda de molino, yo no comulgo. Y ante la convicción de que ambos quieren sacarnos de esta crisis (unos a base de sectarizarnos en clases y status y otros a base de modificar una politica erronea), me quedo con los que por lo menos, también defienden mis derechos como español, mallorquín y homosexual.

Anónimo dijo...

que tiene que ver la boda gay con salir de la crisis? alguien me lo puede explicar.

Anónimo dijo...

Mi libertad no tiene precio