13 diciembre 2011

Se acercan las fiestas...


Ya se acercan las fiestas navideñas, unas fechas entrañables llenas de amor, cordialidad y buenos deseos y propósitos para el año entrante, ja ja ja, que se me escapa la risa tonta. Son unos días para pasar en familia y con la gente que quieres y que te quiere que no siempre coincide. Para los gays la familia en su amplio sentido de la palabra abarca a las hermanas de leche, las mariliendres del alma y los ex-rollo-novios míticos.

Como la crisis nos tiene pilladísimos pues habrá que decir que lo importante no son los regalos ni los caros oropeles; lo importante es la compañía de los seres queridos y es cierto. Cuando tienes gente que te quiere todo te suda el coño y no te importan las mamarrachas ni las baratuzas muertas de hambre que buscan criticar y sembrar mal rollo a su paso y que al final acaban ahogándose en su propia bilis. A ellas también Feliz Navidad....

Yo quiero dar las gracias a mi FAMILIA en su amplio sentido de la palabra y así me ahorro nombrarles (ellos ya saben quienes son). Sin ellos....habría otros, pero mi vida no sería igual ni de lejos. El 2011 ha sido un buen año y el 2012 a pesar de que se vaya a acabar el Mundo promete ser mejor aún.

4 comentarios:

DN-C dijo...

Este año voy a regalar una foto mia dedicada, por si algún día me hago famoso... Es lo mismo que regalar un décimo del niño, creo que hay la misma probabilidad...
Aunque de momento solo soy famoso por dejar a más de uno sin poder sentarse en 2 ó 3 días... pero dudo que eso sea para que mi madre esté orgullosa de mi...

Truman dijo...

Que morbo eso de no poder sentarse...

DN-C dijo...

Si quieres te regalo un pack de un polvazo y un cojín de los chinos.

Anónimo dijo...

Hola:

Me llamo Lana-Dayana, pero todos me podéis llamar Leidy Chantal Doralys. Soy travesty mental a tiempo parcial ¡lo tomas o lo dejas! Y amo a la prójima como a mi coño imaginario mismo.

Después de ponerme un Eristoff bien cargado con Burn, me gustaría contar mi historia. Soy travestísima de extrarradio, mi infancia la pasé sentada en la puerta de la tienda de las chuches, viendo a mis primas como se destrozaban la vida mientras engullía nubes y mascaba chicles.

La Vicky, por ejemplo, sólo hacía que subirse los leguins para marcar rajas y sacarse un extra a la puerta del bazar chino y del bar de los jubilados. Muchas veces acababa en la trastienda con los dos chin cham pú haciéndoles buen precio para poder comprarse allí las horquillas y la laca de uñas. La Vicky terminó con verrugas en sus partes de tanto frotar y ahora no se puede poner nada ajustado porque marcaría paquete.

Yaqui la yonki es otra prima que se pasa el día apalancada tras el Charly, el Willy o el Richal de after en after. El tabique se le está cayendo como a la diva de la televisión y vive sin vivir en ella, con las piernas zambas para conseguir gramos de miseria de sus amigos. La Yaqui ya no diferencia el día de la noche y tiene problemas para pronunciar "resaca".

Por último, la Jelen y yo somos como hermanas. La preñó alguien del barrio y ahora usa unas tallas más de camiseta. Su historia es menos triste que las otras, también porque el Yónas la dice que la quiere y que seguirá en el Macdonals hasta que la compre un piso... El amor siempre triunfa.

Si no te gusta lo que he escrito, me suda el coño ¡lo tomas o lo dejas! pero creo que la vida es dura para todos por igual, sólo que mis primas y yo aún somos menores y hemos visto demasiados pozos de mierda destapados y sin sentido.