11 septiembre 2012

Tronismo excluyente

Aunar las tendencias estéticas de los realities de moda y la pose de siempre de machote de gimnasio puede convertirse en un drama shakesperiano. La metrosexualidad rococó de un tronista o un Pauly D sólo funciona si la tele te muestra rodeado de pibones. 

¡Qué recuerdos, cuando el reino de la proteína pura parecía patrimonio exclusivo de la heterosexualidad más castiza! ¡Cuando bíceps y pectorales eran todo el atuendo que necesitabas para convertirte en un macho alfa de pro!


Esos tiempos han pasado a mejor vida, obligando a algunos
cachitas acicalados a dejar patente en cada frase que su sitio está en la acera de siempre, en la de los machotes. Vamos, chicos, el look hiperCR7 es una apuesta arriesgada, pero pierde toda su gracia si tiene que ir acompañado de aclaraciones y notas a pie de página. Yo no sé, pero creo que no hay nada más machote que no preocuparse de lo que piensen de ti. Incluido yo, por supuesto.

El día que alguien consiga terminar de trazar la línea que va de Rafa Mora a Beckam, y de Beckam a Bowie, toda la cultura pop caerá como un gran castillo de naipes.