17 febrero 2013

Mi nombre es Pepe, pero todos me podéis llamar Josefina Luisa Fabiola Beatriz Clara Francia

Hola, mi nombre es Pepe, pero todos me podéis llamar Josefina Luisa Fabiola Beatriz Clara Francia. Todo empezó por disfrazarme hace unos días, en carnavales, de Sisí Emperatriz y, a lo tonto a lo tonto, la verdad es que me he identificado plenamente con su tiempo.

Me hice un vestido con la tela y las borlas de unas cortinas antiguas de mi madre, como Escarlata Ojara en la película, y siento que no puedo vivir sin este tipo de atuendos. Ahora me he comprado más trajes de damisela novecentista en saldos y me siento plenamente realizada. En los primeros días, justo después de carnaval, lucía un sombrero con plumas y rejilla negra, bastante aparatoso, para cubrirme el rostro con cierto pudor por el qué dirán. Pero ahora salgo a la calle simplemente con una sombrilla chinesca, de ruiseñores y violetas a juego con el pay-pay, a cara descubierta y muy orgullosa de mi nuevo yo.

Este fin de semana estoy especialmente conmovida, porque me he podido hacer mi primer tirabuzón natural, cayendo por mis hombros desnudos y sin usar pelo sintético postizo. He paseado espléndida y soberbia, con la nariz y las mejillas empolvadas y el carmín en los labios, haciendo un gesto de saludo a todo el que se paraba a contemplar mi elegancia y mi belleza espontáneas.

En el trabajo de pescadero, al principio, se sentían un poco contrariados; pero ahora todos me aceptan con el corsé, las enaguas y el bolso-bombonera grosella colgando del cinturón... soy tan feliz! Incluso me piropean los repartidores de pescado!

El romanticismo ha llegado a mi vida y la lleno de paseos por la ciudad, acompañada de mi caniche Fifí, tomando el té alegremente en las terrazas, leyendo novelitas amorosas y oliendo el ramo que diariamente le compro a la florista. Vivo plenamente como una señora de ademanes del pasado, es mi vida. Ahora sólo necesito nuevas amigas igual de candorosas, también ataviadas como yo, para poder atraer a galanes y nos hagan el amor con versos, músicos bajo nuestra ventana y paseos los domingos.

5 comentarios:

David dijo...

Hasta me han dado ganas a mi despues de leerlo de convertirme en dama decimonónica.

Ernesto Peinado dijo...

Busco jovencito que guste ir como una mujerzuela para invitarlo a sorbetes y helados con barquillo. Desde que murió mi santa madre, que en gloria esté, me encuentro solo y busco una compañía que me alegre por las tardes. Abstenerse caballeretes que quieran vivir mantenidos. Razón aquí.

Anónimo dijo...

Josefina, yo te daría con la sombrilla chinesca hasta que se quitara la tontería

Anónimo dijo...

Me ha dicho mi madre (a ella se lo ha dicho Violeta Truman...) que realmente este post y otros parecidos no son de tu puño y letra originalmente, sino de anónimos que dejan "sus vivencias" en forma de comentarios en tu blog.

Cuanto daño ha hecho Ana Rosa... Se me ha caido un mito literario!!!

Truman dijo...

A las madres siempre hay que hacerles caso...son muy sabias!!!!