Jamás pensé que diría lo siguiente y es que en esta vida nunca puedes decir que “de esta agua no beberé”. La cuestión es que estaba este sábado celebrando el Carnaval en el BLACKCAT. Se acercaba la deseada a la par que temida hora de EL SHOW (sí, en mayúsculas y con el artículo determinado delante). Cual fue mi sorpresa al comprobar que no había espectáculo y es que en ningún momento sonó aquella bonita melodía que desde que tengo conocimiento da paso al espectáculo de transformismo.
Preocupado pregunté a un cliente habitual qué pasaba y me dijo que los sábados ya no hacen el show que nos ha acompañado durante tantos años. En pocos segundos se me rompieron todos los esquemas. Después de 16 años tarareando aquello de “pa pa ra pa pa…Guten Abend Meine Damen und Herren und herlizch Willkomen…pa pa ra pa pa…Heute Abend für Sie…BLAAACK CAT SHOOOW…chiiim pum” me encontré algo huérfano. ¿Qué iba a hacer durante esa media hora que antes ocupaba para hacer “public relations”? No seáis mal pensados, coña.
Reconozco que nunca he sido el mayor fan de este tipo de espectáculos pero soy todo un amante de las tradiciones y claro…este toque innovador me dejó completamente descolocado. ¡Cuantos recuerdos vinieron a mi cabeza! Desde los tiempos de “
Las drags postmodernas tienen su gracia pero nada en comparación con esas grandes imitadoras de