Una vez más Palma de Mallorca es noticia por sus chaperos y a este paso nos vamos a convertir en la Capital Chapera Española. Se ha desmantelado la primera red de trata de “blancos” de España aunque más que blancos la mayoría eran mulatos.
Los chaperos eran brasileños que venían a España con la promesa de encontrar un trabajo decente y al llegar se encontraban con la obligación de tener que practicar sexo con otros hombres a cambio de dinero además de tener que pagar a la mafia que los había traído más de 4000 euros además de entregar al dueño del piso el 50% de las ganancias y 200 euros mensuales en concepto de alquiler.
La citada casa de citas, valga la redundancia, se encontraba situada en la calle actualmente denominada George Bernanos y en la que antiguamente se encontraba la tristemente conocida “Casa Alfredo”, en pleno barrio de Gomila. Hay que destacar que en dicha calle aún se encuentra alguna que otra casa de prostitución masculina.
Los cabecillas de la red que tenía delegaciones en otras ciudades como Madrid y Barcelona, obligaban a los chaperos a tomar Viagra y drogas para así poder rendir más veces y obtener así más ganancias.
Está claro que la prostitución nunca va a desaparecer y de hecho es la única salida que tienen muchas personas para poder mantener relaciones sexuales pero deberíamos ser mucho más críticos y saber dónde gastamos nuestro dinero. Existe una diferencia abismal entre el chico que se prostituye por necesidad sin ser coaccionado por nadie al chico que lo hace bajo amenazas y en unas condiciones inhumanas.
Con la crisis económica ha crecido el número de chaperos y ello también ha provocado que haya clientes que se aprovechen del desespero de estas personas. También ha crecido de manera sustancial el número de españoles que venden su cuerpo a cambio de dinero y es que el hambre no entiende de nacionalidades.
Tal vez sea necesario que de una vez por todas se legalice esta profesión. Sería mucho mejor para l@s prostitut@s y también para las necesitadas arcas de la Seguridad Social. ¿No?