Hace unos meses salió en prensa una noticia sobre los empresarios LGBT de Palma. Se las prometían felices, hablaban de unirse para conseguir hacer de Gomila un verdadero barrio rosa al estilo de Chueca en Madrid o el Gayxample en Barcelona. Muchas vueltas ha dado el Mundo desde entonces y hoy ese objetivo se ve más y más lejano
Por un lado la crisis está haciendo estragos y los locales aguantan el tipo como pueden. La clientela ha bajado mucho y algunos bares a pesar de llenar el aforo se dan con un canto en los dientes a la hora de hacer caja y es que no están las cosas como para gastarse 7 u 8 euros en una copita.
Por si fuera poco los empresarios “gomileros” están más desunidos que nunca. Parece mentira que unas pocas personas con unos mismos objetivos no sean capaces en ponerse de acuerdo por su propio bien. Rencillas y golpes bajos sólo consiguen hacerlos mucho más débiles ante las adversidades. En momentos difíciles es cuando uno debe mostrar su grandeza y visión empresarial en cambio está sucediendo todo lo contrario.
Mientras cada uno arrima el ascua a su sardina, Gomila se encuentra en un estado crítico y sin visos de mejorar. Esperemos que no sea demasiado tarde cuando se den cuenta…¿o ya lo es?
Por un lado la crisis está haciendo estragos y los locales aguantan el tipo como pueden. La clientela ha bajado mucho y algunos bares a pesar de llenar el aforo se dan con un canto en los dientes a la hora de hacer caja y es que no están las cosas como para gastarse 7 u 8 euros en una copita.
Por si fuera poco los empresarios “gomileros” están más desunidos que nunca. Parece mentira que unas pocas personas con unos mismos objetivos no sean capaces en ponerse de acuerdo por su propio bien. Rencillas y golpes bajos sólo consiguen hacerlos mucho más débiles ante las adversidades. En momentos difíciles es cuando uno debe mostrar su grandeza y visión empresarial en cambio está sucediendo todo lo contrario.
Mientras cada uno arrima el ascua a su sardina, Gomila se encuentra en un estado crítico y sin visos de mejorar. Esperemos que no sea demasiado tarde cuando se den cuenta…¿o ya lo es?